Señores:
Se convoca a una actividad con la prensa para dar espacio a un conversatorio que, según se informó, estaría configurado para una duración de media hora. Sin embargo, hoy he identificado muchas formas en las que se coarta la labor periodística y comunicadores, sobre todo, cómo se utilizan los medios para transmitir información sin pagar el precio ni valorar el trabajo profesional que realizamos.
Después de estar presentes junto a varios colegas cubriendo la exposición del ministro de Educación, quien presentó una buena iniciativa para el territorio, la intención era culminar el periplo con un encuentro con la prensa. A mi parecer, esto representaba un objetivo importante logrado.
Pero resulta que, de los 30 minutos destinados a la prensa y comunicadores, solo se nos permitieron 4 minutos para hacer preguntas, y bajo un formato limitado tipo intervención.
Esta situación refleja irrespeto, abuso y una clara intención de evadir la realidad de un sector tan crucial como lo es la educación, que nos afecta a todos.
Yo, Carlos Pérez, de manera muy particular, me considero un profesional, con dos carreras y un trabajo que desempeño con responsabilidad.
Por eso, entiendo y creo firmemente que el irrespeto y el uso desmejorado que se le está dando a la prensa y comunicadores en Azua no debe continuar. Al menos en mi caso, no seguiré prestándome para eso.
No hubo respuestas claras a los problemas que afectan la educación. Sí hubo muchas instrucciones y una exposición bien elaborada, pero muy alejada de la realidad que vivimos en la educación en mi provincia y en gran parte del país.
Hoy identifiqué claramente el reflejo del por qué Luis Abinader va forzado

















