“Pido a Danilo que vaya en rescate del estadio La Normal”

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El pionero entre los peloteros dominicanos en Grandes Ligas desea y anhela que el primer hombre de la nación vaya en auxilio del estadio La Normal, estructura que por varias décadas permanece ahogada en la inmundicia y el deterioro cada vez más progresivo de sus áreas vitales.

La instalación se encuentra en la palestra pública, al menos a nivel deportivo, tras la aprobación en la Cámara de Diputados de un anteproyecto de Ley para que en lo adelante sea denominada como Centro Deportivo Osvaldo Virgil. Hablando telefónicamente con Listin Diario, Virgil pidió de manera formal al presidente Danilo Medina que rescate este parque de béisbol, histórico por demás, para que la juventud deportiva que ama el béisbol puedan disfrutar de una estructura digna para desarrollarse como pelotero.

“Este es un parque repleto de tanta historia que más bien debe ser convertido en una combinación de museo y estadio para la práctica del béisbol y por medio a ustedes pido al presidente Danilo Medina que vaya en su rescate, pues tantos recuerdos históricos no puedenv ser destruidos de manera paulatina sin que nadie tenga un poco de piedad por este escenario”, expresó Virgil.

“La juventud que principalmente reside en Santo Domingo merece un estadio más que adecuado para poder entrenar, pues en la mayoría de los casos no pueden utilizar el Estadio Quisqueya Juan Marichal, cuya instalación se rige por un patronato” dijo Virgil.. El llamado Oregano visitó hace un par de meses el parque La Normal y le causó depresión al observar el deteriorado estado en que se encuentra el terreno de juego, la destrucción de las graderías, las butacas, los dugout y otras zonas de buen funcionamiento.

Un baño de pintura
El pasado día ocho, la Cámara de Diputados aprobó un anteproyecto presentado por Franklín Romero, diputado por la Provincia Duarte en el sentido de que el estadio la Normal debe llamarse Centro Deportivo Osvaldo Virgil y desde ese entonces muchas conjeturas se han desatado con relación a esta propuesta.

Las principales giran en el sentido de que una persona de la estirpe de Virgil, quien el 23 de septiembre de 1956 abrió las puertas para que los dominicanos iniciarán sus andares en las Grandes Ligas, no merece que su figura lleve el nombre de un estadio que por años ha estado sumergido en el abandono, que nunca ha estado en la agenda para recibir una verdadera remodelación y que un “bañito de pintura para que se vea bonito desde afuera” es el poco aprecio otorgado en los últimos años.

“Si el pueblo dominicano entiende que eso es lo que merezco, entonces lo recibiría con agrado, pero sí quiero que el presidente Medina autorice la reparación del parque ”, señaló el octogenario ex jugador, cuya carrera en el béisbol dominicano se desarrolló entre 1955 y 1967-68, aunque solo actuó por seis años y nunca tiro una pelota en ese escenario.

ESTADIO EN ESTADO DEPLORABLE
La edificación está sumergida entre la basura, malos olores, falta de pintura y el abandono por parte de las autoridades. Además, el terreno está en total deterioro por el uso constante sin mantenimiento

Mal oliente, lleno de basura, con asientos rotos, defectos de pintura, baños llenos de heces fecales y sin puertas, son algunas de las características que adornan el emblemático Estadio de La Normal, hogar que ha sido la casa del béisbol dominicano por décadas.

Pese a ser el primer estadio construido en República Dominicana (1946), el cual ha sido marcado por la historia desde que se convirtió en la casa oficial del béisbol profesional y sede de algunos eventos trascendentes, hoy no parece siquiera un estadio digno para jugar el deporte del bate y la pelota, ya que las autoridades han olvidado el mítico lugar donde miles de jóvenes lo visitan para alejarse de los malos pasos.

La Normal es un símbolo del béisbol dominicano, donde una vez jugó Jackie Robinson. Fue la casa de Tigres del Licey y Leones del Escogido, entre el 1951 y 1954, pero el antiguo estadio está en estado de abandono a tal punto que los baños no pueden ser usados por la situación en que se encuentran. Asimismo, los asientos están casi todos rotos y desnivelados, mientras su pintura ya no aguanta un día más.

Asimismo, el techo de la infraestructura está lleno de grietas, la pizarra está en total abandono. La cabina de anotadores tiene casi todas sus puertas rotas, mientras que lo mismo pasa con los cristales de las ventanas de dicho lugar de trabajo.

Las gradas están en su mayoría destruidas, la verja que divide el público y el terreno están dobladas, mientras que el terreno debe ser remozado lo más pronto posible, ya que en cualquier momento un rodado puede hacerle la vida imposible a un jugar y hasta lesionarlo de mala manera.

El uso desconsiderado de los que normalmente hacen vida en ese terreno ha llevado a que el mismo no sirva para que las selecciones se puedan concentrar en el mismo.

Cabe señalar que desde hace un tiempo el presidente de la Fedobe, Héctor -Tito- Pereyra ha venido abogando porque el estadio se convierta en un museo histógrafico, que todas sus paredes sean adornadas con grandes hazañas realizadas en dicho estadio.

A pesar de eso, todo se quedó en el olvido y La Normal pasó de ser el primer estadio de béisbol del país al más olvidado.

Opina el Comisionado
El Comisionado Nacional de Béisbol Profesional de la República Dominicana, Ricky Noboa Fiallo, opinó que el mejor tributo que se le ha rendido a Osvaldo Virgil, primer dominicano que abrió las puertas al pisar el escenario del béisbol de Grandes Ligas, es el respeto que el Estado Dominicano y las fuerzas vivas de la nación le han tributado a su trayectoria personal, moral y profesional.

“Muchas instituciones que se han beneficiado de su legado y recibido grandes recursos del Estado Dominicano solo saben pedir, pero no devolver parte de esas facilidades económicas”.

El tema de Osvaldo Virgil con relación a su nombradía al Estadio de La Normal, es de reflexión frente a los deberes que todos los beneficiarios hemos tenido y no hemos movido un solo recurso para su habilitación.  La responsabilidad debe ser compartida y es parte de una conciencia ajustada al deber de dar cuando se recibe” dice Noboa.

Desde la Oficina del Comisionado de Béisbol, “valoramos más su respeto y reconocimiento moral, que la coyuntura de una edificación en la que todos debemos cooperar. Mi propuesta es demoler este estadio y crear una gran escuela experimental de béisbol que lleve el nombre de Don Osvaldo Virgil, con la cooperación del Estado Dominicano (a través del Ministerio de Deportes y la Oficina Nacional del Comisionado), como propietario de la edificación y la cooperación y apoyo del Ayuntamiento del D. N., la Mayor League Baseball,  la Liga de Béisbol Profesional de la R. D. y los empresarios que tradicionalmente han sustentado el deporte “marca país” de los dominicanos.  De esta manera, tendríamos un gran centro técnico de enseñanza para la juventud que tiene grandes sueños de su futuro en el béisbol”.

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